Guía para vestir bien a partir de los 30

La juventud es considerada como un ‘divino tesoro’ para algunos y un ‘defecto’ que se cura con los años para otros.

Experimentar con diferentes estilos y permitirse el lujo de errar con muchos de ellos es algo por lo que todo quinceañero o veinteañero pasa y que, además de poder concebirse como un juego estético muy divertido, sirve de prólogo hasta la llegada de la treintena, donde las cosas, admitámoslo, comienzan a tornarse diferentes.

A partir de los 30 comienza a jugarse en primera división y además de empezar a apostar por esas prendas eternas y atemporales que deben estar en el armario femenino, es también el momento de recopilar esos trucos de estilo que obviamos en el pasado pero que serán nuestro ‘santo grial’ en el futuro.

Añadir un ‘clásico’ a tu armario

Un blazer siempre es una buena inversión, las posibilidades de combinarlo son infinitas y realza cualquier look.

Apostar por el negro

Versátil, elegante y muy favorecedor, el negro es el color con mayúsculas del universo ‘fashion’.

En cuestiones ‘fashion’, el negro es la respuesta a casi todas las preguntas. De la cabeza a los pies o combinado con algún accesorio de color, ningún tono favorece tanto como el negro ni es tan elegante. Lejos de su concepto ‘fúnebre’, es uno de los tonos más vivos y sensuales y su poder de atracción es innegable. Esto, sumado a su versatilidad y facilidad de llevarse en cualquier momento y ocasión, lo convierten en la apuesta más acertada y sofisticada.

                                     

Mezclar sin miedo

Mezclar diferentes estampados es un ‘arte’ que se acentúa -y domina- con los años.

Hay veces que ver a dos personas diferentes vestidas de la misma manera puede dar impresiones diferentes según la edad de cada una de ellas. Una chica adolescente mezclando estampados puede dar la apariencia de inexperta mientras que la misma combinación en alguien 10 o 20 años mayor puede verse como un ‘look’ genial. Aprovechémonos entonces de esta dicotomía y arriesguemos sin miedo. Flores con lunares, rayas con cuadros, piezas clásicas con otras más vanguardistas o joyas XXL con prendas ‘casual’ son sólo algunas opciones.

 Atreverse con el ‘animal print’

Superada la veintena, las combinaciones ‘mix&match’ basadas en algún ‘animal print’ son tan arriesgadas como acertadas.

De tigre, de leopardo, de cebra o de vaca. El ‘animal print’ fue, es y será tendencia y una vez pasada la veintena se convierte en un motivo recurrente y nada vulgar para incluir en cualquier elección diaria. Piezas sueltas como americanas, blusas, pañuelos o bolsos con otras prendas más relajadas dan un toque diferenciador y, para las más atrevidas mezclarlo con otros estampados como rayas o cuadros para un resultado ‘mix&match’ único y a juzgar por la foto, muy acertado.

                     

Tener un buen traje masculino

Un ‘total look’ masculino formado por un traje sastre con chaleco incluido es el conjunto vanguardista perfecto.

El traje masculino es a la madurez ‘fashion’ lo mismo que un ‘top’ de lycra palabra de honor en la adolescencia: algo obligatorio. Además de los modelos más clásicos que permiten combinarse de diferentes maneras, tener uno -o varios- con un toque diferente como una blazer ‘oversize’ o unos pantalones ‘midi’ es una opción diferente y muy vanguardista.

                                     

Sí a los accesorios diferentes

Gorros, sombreros, boinas o bombines. Todos los accesorios están permitidos.

Si en la veintena había ciertos accesorios que no te atrevías a ponerte, a partir de los 30 la seguridad en una misma se va afianzando y todo está permitido. Boinas, sombreros, estolas de piel, guantes largos… ¿Un bombín para ir a la oficina? La respuesta es un sí rotundo.

                                         

¿Labios rojos? siempre

A partir de los 30, llevar los labios pintados de rojo (o cualquier otro color), en cualquier momento y ocasión es un gesto de belleza infalible.

Reservados en la juventud para salidas nocturnas, citas románticas y eventos elegantes, los labios rojos una vez cumplidos los 30 rompen esa barrera descontextualizada propia de la juventud y permiten su uso -sin desentonar por ello- las 24 horas del día. Para ir a trabajar o para salir a comer.

                                     

Inspírate en los iconos de estilo

A sus 43 años, Victoria Beckham ha encontrado el equilibrio ‘fashion’ perfecto.

El mundo ‘celeb’ está lleno de mujeres que son pura inspiración. La diseñadora Carolina Herrera o las actrices Sofia Loren y Jane Fonda son, con sus más de 70 años, verdaderos iconos de estilo. Otras como Penélope Cruz, Jennifer Aniston o Gwyneth Paltrow han llegado a los 40 con un estilo perfecto y cada vez más pulido y Victoria Beckham es el ejemplo perfecto de cómo una mujer, tras varios años picoteando de todas las tendencias como una ‘fashion victim’ pura y dura, ha encontrado el equilibrio perfecto una vez pasada la treintena.

         

Asume que no todas las tendencias que te gustan son para ti

Los collares ‘choker’, las cazadoras ‘bomber’, los pantalones ‘sport’, los ‘crop top’ o las ‘boxer braids’ son tendencias que, si bien son idóneas para multitud de mujeres, no tienen por qué encajar con el estilo de todas, por mucho que sea lo que se lleve. Sentirse siempre cómoda con la ropa que se lleva sin dar la sensación de que se va disfrazada en vez de vestida es una premisa indispensable. Forzar el lucir diferentes prendas con las que no te sientas identificada o hacerlo para aparentar una edad que no tienes es algo que hay que dejar atrás. Cada año cuenta, quiérete tal y como eres y deja que la ropa sea un reflejo exterior de tu seguridad y fuerza interior.

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